La Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) manifestó su profunda preocupación frente a las declaraciones del Gobierno de Javier Milei sobre el futuro de los hospitales SAMIC y la eventual implementación de modelos de gestión privada, como el denominado “sistema español”.
Esta alternativa, que el Gobierno presenta como una opción ‘en estudio’, representa una seria amenaza al carácter público, estatal e integral del sistema de salud, y pone en riesgo el derecho de la población a una atención universal, gratuita y de calidad”, advirtió Pablo Maciel, secretario general de FESINTRAS.
En la provincia de Buenos Aires, los hospitales alcanzados por esta posible redefinición de su gestión son el Hospital Cuenca Alta de Cañuelas, el Hospital El Cruce de Florencio Varela, el Hospital Dr. René Favaloro de Rafael Castillo, el Hospital Presidente Néstor Kirchner de Gregorio de Laferrere y el Hospital del Bicentenario de Esteban Echeverría.
Los hospitales SAMIC cumplen un rol estratégico dentro de la red sanitaria nacional y provincial, garantizando el acceso a la salud de millones de personas y funcionando, en numerosos territorios, como centros de referencia de alta complejidad. Al respecto, Maciel remarcó que “hablar de privatización o gerenciamiento privado, aún bajo el discurso de garantizar la atención a la población vulnerable, implica subordinar la salud al lucro, fragmentar el sistema sanitario y deteriorar tanto las condiciones laborales de las y los trabajadores como la calidad de las prestaciones”.
Desde FESINTRAS señalaron que esta avanzada privatizadora se inscribe en una política sostenida de desfinanciamiento y vaciamiento de los hospitales públicos. “En el caso de los SAMIC, la situación es particularmente grave por su alta dependencia del financiamiento nacional. Las consecuencias de estas políticas ya se sienten en el funcionamiento cotidiano de los hospitales”, sostuvo el secretario general de la Federación.
Como ejemplo, Maciel mencionó la situación del Hospital El Cruce de Florencio Varela: “Las y los trabajadores vienen llevando adelante distintas acciones para visibilizar una realidad económica crítica que obliga a gran parte del personal a sostener múltiples empleos o emprendimientos para poder llegar a fin de mes”.
En ese marco, FESINTRAS denunció además la asfixia económica y financiera que impone el Gobierno Nacional, que mantiene una deuda estimada en aproximadamente 14,7 billones de pesos con la Provincia de Buenos Aires. “Esa deuda no puede resolverse trasladando las consecuencias a los hospitales, a los equipos de salud ni a la comunidad.
La salud no puede ser variable de ajuste”, enfatizó Maciel.
Finalmente, desde la Federación reafirmaron su posición frente al escenario planteado.
“Desde FESINTRAS defendemos los hospitales públicos, el trabajo en salud y el derecho de toda la población a una atención sanitaria gratuita, universal y de calidad. Frente a cualquier intento de privatización encubierta, nos declaramos en estado de alerta y movilización”, concluyó el secretario general.