Los primeros días de Mauricio Macri, táctica y estrategia

Sucedió lo que muchos veían como imposible: el ciclo kirchnerista terminó, la Casa Rosada tiene nuevos habitantes. Un estilo mucho más relajado si se quiere “cool” se desarrolla en los pasillos del poder: conferencias de prensa, brindis con el personal y periodistas acreditados en la Rosada, funcionarios rodeados de hijos pequeños correteando por las oficinas definitivamente inicia otro ciclo. En grandes trazos las dos instancias en el poder son táctica y estrategia, el día a día y lo de largo plazo, las medidas cotidianas de gobierno y la construcción del mito de gobierno. Mauricio Macri carece de mayorías parlamentarias en Diputados el número mayor lo tiene el heterogéneo conglomerado del peronismo que incluye diputados K, peronistas PJ, disidentes y no alineados. En el Senado de la Nación es aún más notable la carencia del Gobierno, sólo 4 de 72. La primera conclusión es obvia, el presidente necesita acuerdos para gobernar Micheti, Pinedo, Monzó y Frigerio son las espadas para esa tarea. Dirigentes políticos de importantes trayectorias en estos años, ningún CEO de empresa privada para el barro de la política. El primer discurso del presidente Macri resumió sus intenciones en hambre cero, lucha contra el narcotráfico y la corrupción y unir a los argentinos dialogando, escuchándonos erradicando la idea amigo/enemigo que sobrevoló la última década. Así las cosas las primeras medidas administrativas de la gestión MM han generado polémica, apoyos y detractores casi en la misma proporción del resultado electoral el país dividido en dos mitades. Inicio a puro DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia) manteniendo la tradición iniciada hace ya más de 20 años por Menem, mantenida, profundizada y perfeccionada por los sucesivos presidentes, está más que claro que el respeto a la institucionalidad es materia pendiente de nuestra democracia adolescente de 32 años. Si MM sólo mantiene la tradición del hiper presidencialismo porqué tanto debate en el país? O debate sólo del círculo rojo categoría muy de moda instalada por el (brillante) consultor ecuatoriano Durán Barba? La gran mayoría de los expertos coinciden en que el cambio que la ciudadanía votó tiene mucho de hartazgo en las formas y modos con los que el kirchnerismo ejercía el poder: las cadenas nacionales permanentes y el escrache mediático de la falange propagandística K al que pensara distinto y a todo aquel que no recitara la biblia progresista de beneficios de la década ganada. Hoy aparecen los gobernadores e intendentes peronistas, incluida la hermana Alicia, suplicando por fondos para pagar aguinaldos y sueldos, sólo para que registremos que muchos de los éxitos de la década han sido para funcionarios privilegiados de la decada solamente. Macri entonces está incumpliendo su mantra de diálogo y consenso o prevalece el momento táctico en la construcción de lo estratégico? El resultado ajustado del balotaje que ungió a MM presidente es un claro mandato de cambio acotado, responsable “construir desde donde dejaron los otros” en palabras naranjas perdedoras, y Macri inició su gobierno como prometió: eliminando las restricciones cambiarias para que el dólar encuentre su precio en el mercado. Estos días de flotación parecen darle la razón al equipo económico actual. La primera promesa de campaña cumplida en tres días hábiles con un promedio de aprobación de gestión de alrededor de 60%. Lo que está haciendo ruido en los medios y el círculo rojo es la táctica de MM nos sorprendió con una batería de DNUs que modificaron la ley de ministerios, nominó ministro a la Suprema Corte e intervino el AFSCA sin consultar ni dialogar ni consensuar, sólo ejerciendo su mandato presidencial. Macri está abordando un tema estratégico, profundo, muy adentrado en la conciencia de los argentinos: el mito que no se puede gobernar con los peronistas en contra. El último presidente no peronista terminó antes y en helicóptero. En clave de esa construcción estratégica hay que leer los DNUs tácticos. Los argentinos no aceptamos dos cosas: que nos metan la mano en el bolsillo (corralito) y el vacío de poder (helicóptero). Son imágenes poderosas del pasado reciente que encuentran anclas de significación histórica en los relatos de nuestros padres y abuelos. En el hiper presidencialismo el presidente debe gobernar, tiene que ser el actor más fuerte del sistema político, no le perdonaríamos que no lo sea. Este inicio de una presidencia distinta responde a los parámetros de cambio expresados en las urnas, otro rumbo para el país. El diálogo, los consensos y acuerdos aún no aparecen en la agenda cotidiana del nuevo gobierno en los términos que los medios y el círculo rojo demandan, pero se recibe a gobernadores e intendentes no como empleados o aplaudidores sino como pares, se los escucha e involucra en la cosa pública. Las señales de MM son estratégicas “se puede” gobernar sin los peronistas en el gobierno un enigma que en su momento los socios radicales de Cambiemos no supieron resolver. Con los DNUs MM les está dando al peronismo dosis de su propia que sin dudas es lo que más molesta, incomoda y descoloca a este inédito nuevo peronismo institucionalista.