Otra vez sopa

Un recuerdo de nuestras abuelas, su amor por que tomemos sopa todos los días del año aún con 40 grados a la sombra, es hoy sinónimo de la recurrencia, de volver a hacer lo mismo en distintos ámbitos de nuestra vida. Otra vez sopa remite a nuestra memoria: esto ya lo viví. Apenas iniciado el nuevo gobierno encabezado por Mauricio Macri esta frase invade mis pensamientos. Veamos. El gobierno del presidente Mauricio Macri empieza el final de los de los famosos primeros cien días, ya consumió un poco mas de setenta. La mayoría de los analistas, expertos, consultores, opinadores profesionales coinciden en los altos niveles de aprobación del inicio de Macri al mismo tiempo, señalan que aparecen cada vez mas sólidas preocupaciones en torno al aumento de precios (inflación), temor por el empleo y la pobreza. Los obstáculos políticos que se anunciaban para su gestión no son del tamaño que se esperaban, Macri ha sabido construir una red fortaleciendo su coalición CAMBIEMOS, con una parte de la oposición (UNA), la fractura (explícita o no) del peronismo fuera del poder y no aparecen inconvenientes de ese tipo en el horizonte de María Eugenia Vidal. Anotado un poroto para Macri aquí. El gobierno ha tomado una serie de medidas económicas puntuales: liberación del mercado de cambios con flotación del valor del dólar, salida del cepo, eliminación parcial de retenciones y subsidios, impulso al acuerdo con Holdouts, fortalecimiento de las reservas del Banco Central y hasta ahora no mucho más en la agenda económica que cada vez más está presente en las preocupaciones ciudadanas. Los economistas acuerdan que falta un programa económico completo que anuncie metas fiscales, monetarias de manera que se disponga de un mapa certero de lo que se podría esperar en el corto, mediano y largo plazo en términos de resultados económicos de la nueva gestión. Otro poroto al gradualismo económico, aunque tiene vencimiento. Lo que aparece en estos días son varias situaciones de “otra vez sopa”: “tenemos problemas de comunicación o comunicamos mal” raro para un equipo de gobierno que en sus dos gestiones en CABA hizo de su comunicación objeto de estudio en universidades. Estas narrativas aparecen en los medios y redes a partir de mediados de febrero coincidentemente con algunos chispazos entre funcionarios (internas de poder en el gabinete), la eliminación parcial de subsidios a la energía domiciliaria (aumento de luz en hogares), una renuncia que hizo ruido en el INDEC (desplazaron al icono de la resistencia antiK) y el anuncio de la suba del mínimo no imponible de ganancias. Siempre recuerdo al maestro Mario Riorda que hace más de una década proclama, enseña, divulga por toda Iberoamérica que el enunciado “gobierno bien pero comunico mal” es una falacia total, que abre la posibilidad de sólo invertir energías en las palabras (narrativas) y no en las cosas (gestiónde gobierno). La comunicación de un gobierno es construcción de consensos conversar con la ciudadanía permanentemente para que las agendas de demandas de la gente y la gestión del gobierno en curso vayan lo más de la mano que se pueda. Los desajustes en ese andar son temas de gestión se hace algo que no está presente en la agenda de la gente, por más esfuerzos comunicacionales que haga la gente seguirá reclamando por su agenda. Entonces si el gobierno aumenta la luz de cada habitante de este país sin un criterio de equidad o justicia social es problema de diseño en la política pública, si anuncia con bombos y platillos ante los gobernadores, intendentes y sindicalistas una mejora salarial a través de la suba del mínimo imponible deganancias sobre el salario pero resulta que como resultado de la nueva medida por ejemplo 40,000 jubilados se benefician pero 100,000 se perjudican usted esta errando en el anuncio, no en la comunicación del mismo. Si la percepción de la gente es que está gobernando para los ricos, usted es rico un presidente empresario, ejecute medidas que de manera real logren que los que más tienen en la crisis sean los que más aporten, simple como eso. Así podemos citar más medidas de gobierno que en sus resultados concretos no cumplen con los enunciados prometidos, en vez de revisar las políticas aplicadas los funcionarios construyen narrativas en torno a “tenemos problemas de comunicación”. De ese modo dilapidan cantidades enormes de energía en autoengaños. Los problemas de comunicación son los responsables de la mayor cantidad de eventos negativos de la vida como cuando el marido llega borracho a su lecho matrimonial cuando amanece, su esposa monta en cólera, le retira la palabra. El marido comenta a sus amigos que tiene problemas de comunicación con su esposa, cuando lo real es que como resultado de su acción (borrachera que lo deposita a la madrugada en su casa) su esposa no le habla. A cada quien lo que le corresponde. Este gobierno asumió con expectativas de cambios, esperanza en estos casi cien días combinan aciertos y errores, en la explicación cotidiana empiezan a no cumplir ese cambio. Haciendo las mismas cosas no hay manera de esperar resultados diferentes, otra vez sopa?