Escándalo, es un escándalo!!!

No es que la política de la Provincia de Buenos Aires se haya convertido en una suerte de club de fans del cantautor español Rafael, ni que el título magnifique la situación, esta semana se vivió un papelón y paso lo que nadie pensó que todos se equivocaran. Y llego el día en el que todos se equivocaron, en distintos grados y con diferentes responsabilidades, pero se equivocaron. Ese día fue el jueves en la legislatura bonaerense donde se aprobó la emergencia administrativa solicitada por la Gobernadora Vidal en medio de una protesta en las calles y un escándalo dentro del recinto. Nadie en su sano juicio puede justificar la violencia, tampoco puede considerar valido como método la destrucción de bienes del estado, sin embargo esto no puede justificar el apuro del bloque cambiemos por votar esta ley, ni la falta de manejo que tuvieron de la situación la totalidad de los Diputados. La jornada del jueves comenzó extraña, en medio de la sesión podían verse situaciones poco comunes, no respetar lo acordado en labor parlamentaria por ejemplo, como condimento picante los manifestantes que superaban los vallados policiales, un oficialismo que se apuraba por sesionar y un FPV, que en sus tres versiones, que buscaba dilatar. Sin embargo todo esto se pudo haber evitado, los manifestantes podían protestar sin necesidad de romper nada, los diputados podrían haber tomado un cuarto intermedio buscar calmar los ánimos adentro y afuera, el bloque del Frente Renovador podía acompañar la ley pero oponerse al pedido de cerrar el debate como lo pidió cambiemos, o desde el FPV se pudo evitar el griterío que de muchos fue más tribunero que político. Todas estas cosas fueron tomas de decisiones, todas equivocadas. De nada suma dar nombres o mencionar la actitud de tal o cual diputado, de nada sirve hablar de lo que hubiera pasado si tal o cual estaba en las negociaciones, lo único cierto es que el jueves fue un papelón donde todos desde su lugar cometieron errores y que marcan un nuevo escenario que avizora pocas sesiones, un Cambiemos buscando nuevos aliados, un Frente Renovador que debería definir su rol y un FPV PJ que funcionara como interbloque luego de que el jueves les dieran un nuevo motivo para estar juntos.