La Provincia de Buenos Aires es una bomba de tiempo

Las últimas semana calentaron el mal clima de la provincia que gobierna Vidal, reclamos gremiales de trabajadores de la educación, justicia y salud, la administración parada, un acuerdo legislativo cada día más difícil y por si fuera poco el condimento de este locro patriótico, una nueva ola de secuestros en el conurbano. Desde fines de febrero los funcionarios de Vidal no logran cerrar paritarias en áreas muy sensibles, y es entendible quien puede aceptar aumentos de entre un 20 y un 30 por ciento cuando los aumentos de las tarifas, por dar un ejemplo, son, en el mejor de los casos, el doble de su valor. Como consecuencia de la falta de experiencia en gestión, sumado a la juventud de muchos de sus funcionarios y sin olvidar el malestar de los empleados por sus magros ingresos se observa una administración paralizada, más allá de que es real la “pesada herencia” recibida por parte del ex Gobernador Daniel Scioli, para muchos uno de los peores de la historia. En el caso del poder legislativo los acuerdos parlamentarios arrancaron bien, fueron difíciles los primeros días pero finalmente la Gobernadora tuvo su presupuesto y endeudamiento, como consecuencia de esto puso en crisis al FPV/PJ y todo parecía ganancia. Sin embargo, en los últimos días la buena relación con el Frente Renovador se vuelve más difícil, por lo bajo no son pocos los legisladores que se quejan de la falta de códigos de muchos de los colegas de cambiemos. El Poder Judicial no es la excepción, la cuestionada Procuradora María del Carmen Falbo resiste, mientras que la interna de cambiemos ópera en todos los ámbitos posibles por poner el nombre del sucesor, en estos días todos los jueces y fiscales apadrinados por Falbo están en la mira; Mahiques por un lado y Conte Grand por el otro se anotan en la carrera por la sucesión y esto genera tironeos en el gabinete vidalista. Por si fuera poco en la provincia aparecieron los secuestros y la palabra de Elisa Carrio, que ya lanzada a la arena bonaerense, “le avise a Vidal que venía la ola de secuestros” disparó Lilita directo al corazón de la gestión, justo cuando la gobernadora esta en los Estados Unidos. La Gobernadora tiene que dejar el “visite a Luis, Pedro o Juan” para ponerse a la cabeza de la gestión, no alcanza con los medios, sobretodo para ella que muchas veces esta sola y que ni siquiera los intendentes propios la ayudan, no es novedad que ellos tampoco arrancaron y tienen sus crisis pero será para otra oportunidad.