El Poder se ejerce más allá de los cargos

Es muy común que mucha gente confunda el poder real con el poder virtual, muchas veces los cargos esconden poder virtual, ya que el poder real esta en otro lado, esta situación lleva a que muchos funcionarios noveles se choquen con una pared en momentos claves, son los momentos en que ejercen la política como expresión de deseo. ¿Qué sería esto de la política como expresión de deseo? Para dar un ejemplo sencillo cuando un dirigente analiza la coyuntura y valoriza las diferentes variables siempre en el lugar que le favorece, una especie de deseo donde se alinean los planetas a favor de quien realiza el análisis. Ahora bien esto muchas veces no es así y ahí es donde colapsan las esperanzas de la mayoría. Para el imaginario social la Gobernadora es la persona con más poder en la provincia, sin embargo no todo lo que desea puede llegar a concretarse, ni bien asumió inició una furiosa arremetida contra la Procuradora General de la Provincia de Buenos Aires María del Carmen Falbo, que hasta el momento no solo que continua en el cargo sino que el que se fue del Gabinete fue el Juez Mahiques, hasta hace unos días Ministro de Justicia. Mahiques había llegado con la promesa de que en tres meses el cargo de Falbo era suyo y el ex Ministro tuvo que renunciar al gabinete de Vidal por que la Corte no le renovó la licencia y para seguir como Ministro debía renunciar como Juez. Más allá de que su relación en el gabinete estaba desgastada Mahiques se choco con la pared del poder real. Poco importa en estas circunstancias quien tenga razón, la probidad de la Dra. Falbo puede ser cuestionada pero resguarda su poder en la vía administrativa y en sus muy aceitados contactos con la Justicia y con sectores importantes del peronismo de la Provincia de Buenos Aires. La gobernadora en cambio deberá entender que el poder se ejerce más allá del cargo lección fundamental para poder ejercer el mismo. La Gobernadora debería aprender de Carrio que, más allá de sus irregulares presentaciones electorales, entiende el poder real como pocas, lo ejerce, marca la cancha y hace temblar hasta al mismísimo Mauricio Macri; en estos días amenaza con bajar a la Provincia de Buenos Aires lo que sería un terremoto en si mismo, terremoto del que si Vidal quiere salir bien parada la debería encontrar como una aliada de Lilita a pesar de algún enojo amarillo.