Como si la provincia de Buenos Aires fuera un tablero de ajedrez gigante y con varios participantes como en una partida simultanea se esta desarrollando la interna peronista en la Provincia de Buenos Aires. El pasado jueves un grupo de senadores que se muestran más dialoguistas lograron el apoyo de Cambiemos y del Frente Renovador para colocar en el Directorio del Banco Provincia dos importantes “peones” en este gran tablero. Andrea García y Eduardo Di Rocco responden a Julián Domínguez y a Florencio Randazzo respectivamente, que a pesar de ser históricos enemigos íntimos hoy juegan dentro del mismo espacio que también integran los intendentes dialoguistas que se nucleán en el Grupo Padua. Este sector tiene varios jugadores, a los ya nombrados Dominguez y Randazzo hay que sumar a Insaurralde y a Katopodis que desde sus distritos juegan también su simultanea; mirando de reojo otros sectores del peronismo histórico y grupos como el Movimiento Evita hoy se muestran más cerca de esta corriente que de los sectores ultra K. En el otro lado del tablero esta CFK y La Campora, que a pesar de los ruidos que trae el mediático José Ottavis, sigue siendo un factor, sobre todo por su base militante que es joven y esta convencida por la idea Kirchnerista, a ellos se suman intendentes jóvenes que tienen en Patricio Mussi su principal actor, ya que no solamente juega en el conurbano profundo sino que también lo hace a través de su padre en la legislatura bonaerense. Los que también quieren entrar son los MILES, el partido fundado y conducido por Luis D´Elia incorporo al ex Vicepresidente Amado Boudou, al ex Vicegobernador Gabriel Mariotto y al líder de Quebracho Fernando Esteche e intenta un armado nacional para ejercer el Kirchnerismo salvaje. En este juego hay otros dos jugadores que están mirando Daniel Scioli y Fernando Espinosa, el primero mantiene un alto nivel de imagen positiva y el segundo mantiene el control de La Matanza y nadie lo quiere demasiado lejos, estos dos alfiles meten constantes diagonales es por eso que no son de aquí ni son de allá, ninguno de estos grupos los quiere demasiado, sin embargo ninguno los quiere lejos. Por si fuera poco, a la partida también esta invitado a jugar Sergio Tomas Massa, que en esto de comer piezas se siente cómodo y ya empezó a hacerlo con algunos intendentes del FPV como Guerrera de General Pinto y Cortes de Henderson, que en poco tiempo pasaran a reportar en el esquema renovador. Con este escenario si el gobierno mejora dejara al peronismo dividido y seguramente gane las elecciones del 2017, sin embargo si no mejora y aunque gane las próximas elecciones van a dejar en claro quien es el jefe del peronismo, si sigue mandando CFK o surge una figura nueva que aglutine. Lo que es seguro es que si el gobierno no cambia el humor social tarde o temprano el peronismo se acomoda y va por el poder, y de este juego sabe y le puede dar jaque mate al gobierno.