A cinco décadas del inicio de la última dictadura cívico-militar en nuestro país, la Universidad Nacional de La Plata realizó un acto institucional abierto a toda la comunidad para refirmar su compromiso con los valores de la democracia, la defensa de los derechos humanos y la construcción de memoria histórica.
Ayer por la tarde, una multitud se congregó en los jardines de acceso al rectorado para honrar a quienes fueron víctimas de la dictadura y mantener vivo el reclamo por memoria, verdad, justicia y reparación.
El acto estuvo encabezado por el presidente de la casa de estudios platense, Martín López Armengol, acompañado por la secretaria de Derechos Humanos de la UNLP, Verónica Cruz. Además, estuvieron presentes el vicepresidente del Área Académica, Fernando Tauber, la vicepresidenta del Área Institucional, Andrea Varela, el Jefe de Gabinete, Carlos Giordano, decanos, autoridades de las distintas facultades y colegios, estudiantes, docentes y Nodocentes. También asistieron representantes de organismos de derechos humanos y funcionarios provinciales y municipales.
Al iniciar su discurso, López Armengol fue contundente al afirmar que “Para la Universidad Nacional de La Plata los Derechos Humanos constituyen un principio rector.
No se trata de una consigna abstracta, sino de una guía concreta que orienta nuestras políticas”
Además, hizo una clara referencia crítica a los sectores negacionistas, y aseguró que “En un contexto en el que reaparecen discursos que relativizan el terrorismo de Estado, la Universidad Pública tiene la responsabilidad de sostener una posición clara, basada en el conocimiento y la evidencia histórica”.
En otro pasaje de su discurso, Armengol vinculó aquella etapa oscura de la Argentina, que castigó especialmente a las Universidades Nacionales, con la situación presupuestaria actual que atraviesa la Educación Superior: “hoy nos toca asistir a una situación límite para la educación pública en nuestro país. Las tensiones que generan los salarios bajos, las restricciones presupuestarias y las dificultades de funcionamiento nos interpelan como comunidad. En este escenario, visibilizar y fortalecer la universidad pública es también sostener y fortalecer la democracia; se trata de preservar una herramienta central para una sociedad más justa”.
Finalmente, el presidente señaló que la memoria no es solo evocación del pasado. Es también una herramienta para la construcción del presente y del futuro”; e instó a los presentes a “seguir aportando desde la Universidad a la defensa de la democracia y a la construcción de una memoria colectiva activa”
El acto incluyó la presentación y lectura del “Manifiesto de la UNLP. Memoria, Verdad y Justicia. A 50 años del Golpe de Estado, reivindicamos la resistencia y fortalecemos la democracia”. El documento fue leído en forma conjunta por las autoridades de los gremios ATULP, ADULP y FULP.
El Manifiesto destaca el impacto directo que tuvo el terrorismo de estado sobre la Universidad de la Plata: “La última dictadura profundizó su accionar con detenciones, desapariciones, asesinatos, cesantías, arancelamiento, restricciones al ingreso y cierre de carreras. Estas políticas generaron la desaparición de estimativamente 800 integrantes de nuestra Universidad cuya ausencia permea nuestras construcciones y disputas de sentido”.
Asimismo, señala que “El golpe de 1976 no sólo fue represivo, sino que instauró un proyecto neoliberal que avanzó sobre la matriz productiva nacional, priorizando la especulación financiera y la mercantilización de la vida, en detrimento de la soberanía”.
En relación a la actualidad, el manifiesto refiere que “”hoy observamos transformaciones regresivas que replican esa matriz de 1976: una deuda externa que disciplina al Estado y mecanismos de despojo que transfieren recursos de las áreas sociales al sector financiero, un deterioro progresivo de lo público”. Y agrega: “En este contexto, se intenta reorientar el rol de la universidad para que sirva a los intereses del mercado, amenazando la producción de un conocimiento soberano y crítico puesto a disposición del desarrollo integral del país”.
Finalmente, el documento concluye con una exigencia contundente: “Reafirmamos nuestro compromiso con la puesta en marcha de la Ley de financiamiento de la educación universitaria y recomposición del salario de trabajadores y trabajadoras docentes y nodocentes a fin de garantizar el sostenimiento de sus misiones y funciones”
El acto oficial incluyó además la participación del grupo musical “Fiebre”, integrado por estudiantes y graduados del Bachillerato de Bellas Artes “Prof. Francisco De Santo”.
También ofreció sus canciones la artista local Carmen Sánchez Viamonte.
Además, en los alrededores de los jardines del Rectorado se instaló una Feria y Muestra por la Memoria, una propuesta que permitió a los presentes recorrer stands y producciones vinculadas a la construcción de la memoria colectiva. La feria contó con la participación de feriantes y artesanos vinculados a la UNLP, así como también gremios universitarios, facultades y escuelas, quienes exhibieron creaciones artesanales, artísticas, documentales y otras producciones relacionadas con la memoria, los derechos humanos y las luchas sociales.